Conversaciones con un Diablo. (Relato hereje 3ª parte)
(El día anterior a las 11:40 horas) Corrí hasta la esquina donde está la carnicería de Roberto, el propietario y amante de mi exmujer, Ofelia. Al frente de la carnicería hay un bar, me senté y esperé; sé que cerca del mediodía suele formarse una cola de clientes que esperan ser atendidos. Este tío tiene buena carne, aunque se dice por allí que es de un matadero ilegal y es conocido como “Robalomos” por la misma causa. Cuando consideré que el gentío no llegaría a más, dejé el café a medio beber y crucé la calle. Desde el último de la cola, le grité: - ¡Eh! ¡Robalomos! ¡Que eres un cornudillo, un incestuoso! ¡Que no te enteras de na’! ¡Incestuoso, pagapajas, cornudo e incestuoso! El carnicero dejó lo que estaba haciendo y cuchillo en mano salió. Al ver que se movía del mostrador salí disparado hasta el café y me senté en la mesa, como si nada hubiese ocurrido. Julián no pudo ver quién le había insultado, por lo que dio una vue...