Dos huevos duros y una baguette.
Leo que el “brainstorming” en un 80% no da resultado. Comprobado por Bernard Nijstad en un informe que da por sentado que el sistema inaugurado allá por el ’40, del pasado siglo por Alex Osborn, no sirve para encontrar una solución valedera a un problema, ni para generar ideas innovadoras, como lo puede hacer un individuo encerrado en su propia y única esfera interpretativa de la realidad, su realidad. Bueno, digamos que innovamos diciendo que es mejor uno, que un grupo; al igual que es mejor ver la luz blanca en lugar del espectro de colores o radiaciones. O es mejor un dictador que un Congreso de distintas ponencias políticas democráticas. O un único espermatozoide con una única posibilidad de fecundar un óvulo, que un grupito de millones de espermatozoides pujando por llegar a su gloriosa meta de provocar la vida de, por ejemplo, Bernard Nijstad. En un primer congreso de micro empresarios que se realizó en un país sureño de sud América, tuve la fascinante op...