Canto Primero (Los descubrimientos)


Padre sol
Madre agua que caes
Dios Rayo, Padre del Fuego que arde
Madre agua que controlas el fuego
Padre sol que secas el agua que sobra

La Madre me dejó, solo en el campo
Sentía en mi cuerpo ganas de llorar
Solo con los animales, solo esa noche
Creí que sería solo la noche
El pelo ha cubierto mi piel, mis brazos, mi pecho
Mis manos son fuertes ahora y hay heridas
Mis pies tienen carne dura y amarilla
He sentido deseos y me sigue una hembra
Compartimos la carne, la piel de abrigo y el agua
No he vuelto a ver a La Madre, pero pienso en ella


Hace tiempo que la Madre agua cae
Y el Dios Rayo deja a su hijo entre los árboles
La Madre agua controla al hijo del Dios
Lo miro mientras hay luz y cuando esta se va
Estamos con la hembra tapados con la piel
No tenemos frío; comemos, no tenemos hambre
La hierba donde nos tiramos está seca

El agua que cae golpea las hojas y las ramas
Después golpea la piedra y llega al suelo
En el suelo se hunde y moja muy adentro
Las plantas tienen otro color cuando el agua cae
Hay animales que salen de la Hermana Tierra
Cuando el agua cae golpeando
Saludan a la Madre agua y se meten dentro
El gran animal de tres cuernos levanta la cabeza
Saluda a La Madre agua, está contento. Ríe
El pájaro que come carne abre las alas. Ríe
El Dios Rayo asusta, hay miedo afuera
Es solo un momento, pero mata y deja al Fuego
El Fuego me enseño a bailar, se mueve de lado a lado
El Fuego me llama, hay algo dentro de él
Como la piel de la hembra, también me llama
Ella me sigue. Yo quiero que ella me siga.
Cuando la Madre agua cae me gusta pensar
Me siento en mi cuero y me tapo con una piel
Pienso en afuera, que haré cuando el Padre sol salga
Pienso en las plantas que son dulces al comerlas
Como las comen los pájaros pequeños de colores
Me siento en mi cuero y pienso en el agua que corre
En los animales que hay allí adentro, en el agua
En el gran animal lleno de pelos que come esos animales
En su piel, abrigada, suave, gruesa, con grasa
Esa piel sería gran abrigo para mí y para la hembra
Pienso en caminar lejos, los pies están desnudos
Mi piel no es como la de los animales, soy distinto
Te necesito Padre sol
Te necesito Madre agua que caes
Te necesito Hijo del Dios Rayo
Quiero caminar lejos. ¿Estarán ustedes conmigo?
¿Habrá otros como yo con sus pieles?
¿Qué Dios me responderá?
¿Dónde encontraré respuestas?

Estoy sentado en mi cuero, mirando como el agua cae
Va dejando huecos en la tierra, caminos con formas
Pienso, dejaré señales para mis Dioses
Para que sepan que necesito respuestas
Padre sol
Madre agua que cae
Dios Rayo que dejas a tu hijo Fuego bailando en la tierra
¿Serán esos ruidos sus voces?
¿Estarán allí mis respuestas?
¿Tendrá el gran animal de Muchos Dientes, preguntas?
Regreso al lado de la hembra
Su piel me gusta. Recuerdo a la Madre.

Entradas populares de este blog

OCLOCRACIA O EL PODER DEL VULGO ESTÚPIDO.

Parábola del Ermitaño

Nunca te fíes de la apariencia

La soledad del Águila

Los que se fueron.

Revelaciones

¿HAY TODAVÍA ESCRITORES? (ensayo narrado)