La estupidez de las tribus, el alejamiento y segmentación de la sociedad.



Mucho título para cuatro palabras que voy a dejar sobre esto que me ataca directamente al estómago.
Comenzaré comentando esta verdad a medias de la investigación médica y que coincide (¡Oh que extraño!) con algunas creencias antiguas y desechadas por ser consideradas supersticiosas.
Nuestro organismo cuenta con más de un cerebro. Sí, así es por lo visto.
Uno ubicado en la azotea de nuestro cuerpo y encerrado en las oscuras cavernas del cráneo; dividido en tres etapas evolutivas con algunas más de 100 mil millones de neuronas trabajando en red con su Facebook y Google incluidos.
Ese es bien conocido, con sus cisuras, sus laberínticos hemisferios, con el cuerpo central calloso, su masa gris y sustancia blanca.
Pero he aquí que este centro de mando no es único en nuestro cuerpo, porque un nido de aproximadamente 40 mil millones de neuronas habitan el órgano del amor: el corazón. Allí, entre diástoles y sístoles suspiran las neuronas que tienen línea directa con el cerebro craneal y aportarían, según las malas lenguas, su buena parte en las resoluciones emocionales que tomamos a diario. Por lo que aquello que hay cosas que las resolvemos con la cabeza y otras con el corazón, parecen que son al fin ciertas.
Aunque, como donde comen dos, también lo hacen tres, otro nido de neuronas parece que se han aparcado en un insólito lugar (insólito bajo nuestra poca imaginativa construcción de un cuerpo humano); nada menos ni nada más que en el intestino.
Sí, así como se lee, en el intestino delgado; por lo que si se razona con la cabeza y se toman decisiones con el corazón, parece que hay quién piensa con el culo…o por lo menos con el conducto que va al culo. Porque allí hay también otro tanto de neuronas con su línea de ADSL directa al cerebro que alimenta neurotransmisores y de paso le envía señales sobre ciertos temas cruciales en la toma de decisiones.
Llegamos al fin que cuando pensamos, no lo hacemos aisladamente en la azotea, desde lo alto y alejados de la tierra que pisamos, sino con casi todo el cuerpo, como buen trabajo en equipo que corresponde a una maquinaria perfecta.  Que si nos mandamos una cagada, estamos todos comprometidos tanto, como si logramos el mayor de los éxitos.
Me preguntaréis a que viene esto, pues en realidad a poco o nada, pero como todo tienen que ver con todo, pensaba hoy con todo mi cuerpo mientras repasaba las páginas del nuevo semidiós, san Google, y observaba la formación de comunidades virtuales en la red social de Google Plus referidas a Emprendedores y al tema de encontrar una salida honrosa en medio de esta crisis económico-financiera que ataca ferozmente al mundo, brindando miles o millones de voces que se unen en alentar (tanto aliento que no sé cómo no se asfixian todos encerrados inhalando sus propios efluvios pulmonares…en fin) a los que buscan desesperadamente como llevar el pan que hasta hace poco podían gracias a un Estado de Bienestar ficticio o no, pero que estaba a modo de paraguas.






Y es que el paraguas (el patrón que ponía una empresa y tomaba a sus empleados de por vida, donde empezaban de peones jóvenes y de jubilaban de peones recontra viejos, siempre con el mismo jornal, pero contentos) ha dejado de estar. Ese paraguas se convirtió en sombrilla y lo compraron unos pocos para taparse del sol mientras veranean en las mejores y muy privadas playas del mundo, alejados de toda miseria humana y necesidad de la especie a la que pertenecieron alguna vez.
Ese paraguas ya no está. Las reglas de juego cambiaron de un día para otro y nadie les avisó a los que hoy son en España, el 25% de la población activa; lo que vaticina unos 202 millones de parados en este año del Señor de 2013 en el mundo. Vamos que a estos tampoco se les ha avisado que las reglas han mutado.
Y esto hace que se hallen como Tarzán en el Día de la Madre, en bolas y a los gritos.
Bien, repasando por las comunidades, como les iba diciendo, encuentro que hay un esfuerzo de muchos por alentar por distintos medios, a que la moral no decaiga, que se utilicen las herramientas que ha dado la evolución en el ser humano y con imaginación ir crenado su propio negocio, lo que se ha dado a llamar en algún lugar como “auto-empleo”, determinación poco feliz pero que se acepta. Otros les llaman “Emprendedores”, que los hay Micro y Pequeños según el capital del que dispongan para hacer frente a su propia situación. Suponiendo que todo el que queda en paro tiene sus ahorros puestos en plazo en un banco que le brinda una suculenta ganancia rentable…..(risas y aplausos por favor)
Pero en tren de suponer podemos suponer que el parado es un ser humano que sale de una situación de estabilidad y hallará pronto el modo de reinsertarse porque la sociedad tiene previsto organismos y herramental que le capacitará, le responderá de modo eficiente y rápido a sus urgencias, no dejando que sus necesidades del Estado de Bienestar decaiga.
Claro que esto sería si se diesen dos cosas; una que se cumplieran las promesas pre-electorales de los políticos que luego gobernaran y que la sociedad fuese un organismo que funcionase tan ejemplarmente como lo hace nuestro propio cuerpo, en equipo.
Craso error, el ser humano no supo ni quiso sacar ejemplo ni siquiera de su propio cuerpo y allí tiene una sociedad que se auto fagocita, que se encuentra canibalizada y tan fuera de las reglas naturales que muchos pensamos como carajo es que ha llegado a sobrevivir hasta ahora. Sin dudas es porque a la hora de procrear, nadie se quedo con las ganas. Ni en el Vaticano aunque hiciesen votos.



Siguiendo con esto de mirar por el hombro de las comunidades y sus denodados esfuerzos de ayudar al prójimo, que lo hacen de buena fe y no lo pongo en dudas aquí, se me dio por hacer aquello que es dable es quién desea de corazón (aquí es cuando uso el pensar con ese órgano) prestar un servicio: ponerme en los zapatos del necesitado, del parao. (Si, dije parao, no parado y ya verán la diferencia más delante de esta licencia poética del buen castellano)
Puesto en los zapatos del parao me encontré en la puerta de lo que fue hasta ayer mi lugar de trabajo; fui un oficinista, un jornalero, un vendedor de mostrador, un camarero, un conserje, un paleta, un electricista de obra (un tiracables), una mucama, una vendedora de supermercado o tienda, en fin un empleado de una empresa pequeña, mediana o grande que por la razón que quepa me ha dejado en la calle parao. Voy al INEM y no hay ofertas inmediatas, busco entre los amigos y la situación es repetitiva, entre la familia igual; no me es posible pensar en ir a cosechar bananas al Ecuador ni jitomates a México, ni papas a la Argentina, no estoy calificado como para ir a Alemania o Inglaterra o Francia con un titulo, pero formo parte de una mayoría que engrosa de manera populosa el 25% de paraos.
Hago mi CV o Currículo Vitae y como salga, lo voy a dejar en las empresas que están cerrando o despidiendo personal como si fuese un anormal que no me entero de lo que sucede o como si recién aterrizara de regreso de un viaje interestelar de un siglo. Las puertas solo se cierran y no solo las puertas, las ventanas, las ventanillas, los agujeros en las paredes, los más pequeños orificios desaparecen ante mí y todo es un muro que tiene una sola inscripción: “estas parao y no tienes que llevar de comer a tu casa”.
Un nudo en la garganta imposible de tragar y no sé porqué se me ocurrió meterme en los zapatos de este desgraciado, tan bien que estaba escribiendo en mi piso frente al mar.
Y allí está entonces la solución virtual como paño de lágrimas: INTERNET y san Google el nuevo santo al que rezarle un padrenuestro.
Allí están las comunidades de buena gente con sus buenas intenciones y toda su voluntad que se pasa enorme tiempo destinado a alentar y dar información a los paraos como yo; a ellos recurro. Abro las páginas, busco las comunidades y comienzo a leer……….
Solo leyendo los encabezados de dos comunidades me encuentro ante 25 palabras que desconozco por completo y otras tantas que conozco de oídas, pero que al momento de aplicarlas muy bien no sé dónde ponerlas a decir verdad.
Networking, Marketing Viral, Rentabilidad, Sostenibilidad, Sustentabilidad, WebDevoloper, Fancy Box, Entrepreneur, Post, CEO, Freelance, GateWay, Manegement, Interships, Business Angels, Engagement, Low Cost, Startup, Omnicanal, Hangout, puedo seguir pero no viene al caso, pero hay más y más.



No comprendo esto y veo que no es para mí por lo que agradezco la buena voluntad, pero no es para mi nivel.
Leo en las noticias que el Ministro Wert y el Ministro Soria anuncian que habrá capacitación para emprendedores en centros (47) en toda España y que habrá 2000 plazas para que alumnos puedan desarrollar sus proyectos; hago cálculos y pienso que como yo debe haber al menos un 15% del 25% de paraos que está en mi condición, eso es algo así como 3 millones y medio de paraos contra 2000 plazas. O 3 millones y medio repartidos en 47 centros, que son algo así como 75 mil por centro educativo!!!
La medida del gobierno me resulta algo burlona, cómica, desagradable, de mal gusto. Hubiese preferido que se callaran antes que me dijesen eso.
Sigo buscando por Internet y unos me ofrecen hacer pulseras de fideos, otros enrolarme en esas ventas extraordinarias en donde ganas 5000 euros en una semana y así los timos aumentan y saturan la red. Por otro lado están los émulos del Carnegie School que te garantizan que serás un hombre o mujer de éxito y te muestran un tío con chaqueta y corbata negra y una tía con traje de tío, arquetipos de los triunfadores, héroes de vencer todas las adversidades con solo depositar tu fe, esperanza, voluntad y el diezmo a una obra de bien; porque detrás hay una entidad religiosa que necesita de tu dinero… ¿dinero? ¿Cuál?...si no tienes. Fariseos.
Cierra Internet he llegado a la conclusión que soy un Parao con los Web… llenos de promesas incumplidas.
Un parao, sin “d”, para que se note mi ignorancia funcional.
Dejo estos zapatos que me aprietan y me sacan sabañones.
Esta es la realidad, ahora a quién lea esto le toca hacer algo. No se quede con haber perdido el tiempo leyendo 1796 palabras. Haga algo, modifique la realidad, por pequeño que sea su gesto, si lo sumamos, el gesto será enorme y será notorio.



HOY TODOS SOMOS: PARAOS CON LOS WEB… LLENOS DE PROMESAS INCUMPLIDAS.
Y esto hace que la sociedad se segmente, se distribuya en tribus, con sus códigos, con sus lenguas diferentes, con sus modismos, con sus atalayas vigilantes para que nadie que no hable de su manera, acceda a su lugar de convivencia.
Y esto hace fuerte a quienes nos quieren gobernar como a mansas ovejas que solo conocen el camino del redil de la pobreza y la desunión.
Desobedezcamos a quienes nos llevan por ese camino, pongamos todos la imaginación en lo más alto, bajemos las fronteras de los lenguajes encriptados, las necesidades son de todos, el hambre del estómago como de conocimiento es igual para uno que para otro, que no haya más diferencias.
Seamos coherentes con lo que somos, seres humanos, todos iguales, nacidos de igual manera que moriremos de igual manera. Seamos coherentes con nuestro mejor ejemplo, nuestro organismo, formemos una sociedad similar a nuestro cuerpo. Eso es natural, no lo que tenemos ahora. Y no importará si piensas con el cerebro, con el corazón o con el culo, el asunto es que pensaremos en equipo.




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