Hubo un tiempo que fue hermoso…. (Sui Géneris)


Hubo un tiempo que fue hermoso
y fui libre de verdad
guardaba todos mis sueños 
en castillos de cristal
poco a poco fui creciendo
y mis fábulas de amor 
se fueron desvaneciendo
como pompas de jabón
….
Y así nos querían ver, en castillos de cristal, habitando pompas de jabón, nada más acertado en el tiempo, nada más cercano a visualizar el futuro que hablar de burbujas como las que van explotando en nuestras caras pasando la línea temporal del segundo milenio; sobre todo a nosotros, los que nacimos medio siglo antes que expirara (el milenio) y que podemos morir medio siglo después que haya transcurrido ya algo de él.
En los setenta, una banda argentina imbuida del esotérico vivir dentro de un estado idílico regido por pseudo libertades, cantaba la letra que antepongo como reclamo de una época que debería terminar y no creo que hayan previsto lo que sucedería un poco más adelante en el mismo mundo en que estaban parados. Pero lo dijeron con puntos y comas, las burbujas de jabón estallarían y los castillos de cristal dejarían de existir, el estado de bienestar general en que se suponía en que vivíamos se iba a deshacer como en las pelis de catástrofe (también muy de moda en aquellos años setentas), sin Ton Cruise o Matt Damon que nos rescatara, sin superhéroes, ni apariciones estelares, pero con malvados que superaron la ficción y nos hicieron pelota en un abrir de ojos sin más.
Allí quedó arrumbado el concepto que se elaborara a través del tiempo, desde los chinos en el siglo XI con las Xin Fa o “Leyes Nuevas” en la dinastía Song que contemplaba algunas consideraciones hacia los más desprotegidos, hasta en el siglo XX cuando un joven denunció diciendo en la firma del Tratado de Versalles al finalizar la 1º Guerra Mundial: “El Tratado no incluye ninguna previsión para la rehabilitación económica de Europa; tampoco promueve de alguna manera un pacto de solidaridad entre los Aliados nuevos, ningún arreglo fue encontrado en París para restaurar el desordenado estado de las cuentas de Francia o Italia, o para ajustar los sistemas del Viejo Mundo con los del Nuevo Mundo”. Y esto fue profético, después de la 1º Guerra mundial, los mercados no reaccionaron como se esperaba, la depresión de los ’30 ahondaron las diferencias; la llegada de la 2º Guerra Mundial no hizo más que abrir más las brechas y segmentar los mercados dándoles libertades que atentaron contra ese Estado de Bienestar que sucumbía lentamente, mientras se hacían y hacen esfuerzos desesperados por resucitar, con permanentes transfusiones y trasplantes a un muerto en estado vegetativo.
El dinero de la Era Industrial ha dejado de existir y el reemplazo de la Era Digital no nace.



El ser humano como animal de costumbre se miente a si mismo creyendo que debe vivir el hoy para cerrar sus ojos ante un futuro absolutamente incierto y calamitoso.
No hay Estado de Bienestar, ha muerto. Debemos asumirlo, abrir los ojos y actuar al respecto. Es un lujo que pagaremos demasiado caro, si seguimos con la insistencia de jugar a la gallinita ciega, esperando pillar algo de lo que los mercados nos tiran en el suelo mientras salen corriendo en busca de otros incautos.
Es hora de quitar vendas, abrir ojos, despertar de sueños, enfrentar la realidad y asumir donde estamos parados.
Dice la letra de otra canción que se me ocurre mientras escribo:
De vez en cuando la vida
Nos gasta una broma
Y nos despertamos sin saber que pasa
Chupando un palo
Sobre una calabaza



Así estamos mis queridos lectores, chupando un palo sobre una calabaza, cuando creíamos ser una princesa en el baile que ofrecía el príncipe en su palacio. No hemos perdido ningún zapatito de cristal, por lo que no habrá ningún paje que venga con un cojín de pana rojo buscándonos, para devolvernos al sueño perdido.
Esto lo arreglamos desde donde estamos o morimos en el intento, no hay más salidas. Los Mercados y las personas supuestamente responsables han dictado leyes que las protegen de tal manera que no podemos juzgarles, ni condenarles para que devuelvan lo robado; fuimos nosotros mismos quienes les dimos esas facultades y por lo tanto no podemos quitárselo:
Santa Rita, Rita, Rita
Lo que se da
No se quita
Unir voluntades, ayudarse uno a otros a darse cuenta, propagar la verdad del Estado Nuevo de Malestar que debemos cambiar, agruparnos, promover una moneda única de los pobres, aislar a los Mercados y la Banca Especulativa, dar lugar y fortalecer a la autosuficiencia protegiendo a quienes tienen claves para desarrollarla y que se ven atropellados por las grandes empresas que les amenazan para no sacar a la luz sus inventos y descubrimientos, no buscar la solución con manifiestos o gritos en la nada donde jamás se escucharán los reclamos como los Gobiernos, usar la energía conscientemente encausándola en proyectos viables del Bien común, promover ideas como las de Christian Felber sobre la Economía del Bien Común, organizarse en células barriales, pequeñas, activas, autonómicas, que usen las redes sociales para enlazarse y corresponderse en una única línea de acción, organizar una asamblea permanente virtual donde se debata de manera global la implementación de los principales objetivos de la Remoción del Estado de Bienestar muerto y el establecimiento del un nuevo sistema…..
Es mucha la labor y muchas las ideas a aportar a una simple idea, la de liberarse de las cadenas de un occiso.
Para que al fin la canción con que abrí la nota se haga realidad:
Quisiera saber tu nombre
Tu lugar, tu dirección
Si te han puesto teléfono
También tu numeración
Te suplico que me avises
Si me vienes a buscar
Nos es que te tenga miedo
Solo me quiero arreglar.

Te encontraré una mañana
Dentro de mi habitación
Y prepararás la cama
Para dos.
Y habrá muerto por siempre la gran mentira de un Estado de Bienestar que nos inventaron para someternos más y mejor.

Suerte raza humana.


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