La intolerancia social

18 de noviembre de 2016


París, Francia, donde su bandera reza Igualdad, Libertad y Fraternidad (no sé si en ese orden, pero vale)
Los actos de repudio púbico y vandalismo contra la propiedad del pueblo francés deberían estar penados por ley. Y esto también en todos los Estados Europeos.
Todo en lo humano tiene límites y la sociedad humana lo tiene como norma clara y concreta, la libertad de cada individuo termina donde comienza la libertad del otro conviviente.
La sociedad ha puesto claras sus reglas y es menester que todo el que desee estar dentro de ella debe acatar sus leyes, no hay manera de evadir ese principio social, a menos que te apartes de ella y vivas en un lugar donde puedas poner tus propias normas; pero no debe olvidarse que quién se salga de la sociedad actual (por más que esta esté contaminada con excesos notorios e inaceptables en algunos casos) debe abstenerse de participar en ella, o beneficiarse de sus favores.
El fanatismo debe ser una forma de vivir que no esté permitida entre nosotros, sea este político, religioso o comercial, todo tipo de norma de vida fuera de la órbita social no se debe permitir, antes se debe dar la oportunidad de conocer sus leyes y decidir si se aceptan o si se rechazan, en tal caso como dije ya, deben irse a vivir su propia manera a un lugar donde puedan ejercer libremente sus gustos y formas.
Se debe hacer comprender a quienes actúan de manera tan violenta y despreciable que no son aceptadas sus exigencias y expulsarles de inmediato por el bien común.
No hay cabida para los intolerantes sociales y debemos defender este principio con fuerza de ley.
DCarlesML

Entradas populares de este blog

OCLOCRACIA O EL PODER DEL VULGO ESTÚPIDO.

La soledad del Águila

La Palabra Hiriente: el Insulto

Nunca quieto, siempre en movimiento

Parábola del Ermitaño

EL MALDITO REDIL

LOS INSULTOS (1º parte)