¿Se puede terminar con la Pobreza?


Será controvertido sin dudas.
Pienso y sostengo que la pobreza siempre existió y que a los largo de estos milenios en que pisamos esta roca, ha sido asimilada como un proceso de simbiosis social.
Una parte de la humanidad se mantiene en un polo social dónde la obtención de bienes materiales y conceptuales es su capital, mientras que en el otro polo social, la pobreza, está en continua búsqueda de los bienes del otro polo.
Pero han sabido aprovechar sus condiciones del tener y el desear tener, formando un estado en que cada cual necesita del otro para justificar su existencia; un negocio que ninguno quiere abandonar, por más que se rasguen vestiduras en pro de la utópica búsqueda de la desaparición de la segunda.
La pobreza alimenta varios frentes:
El poder político obtiene de ella la sumisa posición para sostener un sistema injusto;
El ser humano justifica su ego en darle de sus sobras como simulación de amor universal;
La economía le usa para sus planes más perversos y es estandarte de cada acción emprendida;
La religión le usa de cimientos para su captación de adeptos, hurgando en la culpa ajena; la educación limitada establece direcciones en el reparto de conocimiento amparada en una ficticia justicia educativa;
la justicia la utiliza como justificante a leyes que corren tras lo ilícito dejando a los que tienen en mejor posición de defensa mientras el pobre no es defendido de igual manera;
El comercio tiene en ella el mejor cliente, al tentarle con productos que no estarán a su alcance sin comprometer seriamente su escasa economía;
De este modo la pobreza es el trastero en que cargamos las injusticias y las discriminaciones que no soportamos en nuestro entorno feliz.

Desde la pobreza esta obtiene:
Subsistencia por medio de los planes políticos
También obtiene otro tanto de las leyes económicas
Pone en sus alforjas lo que la caridad religiosa da
El comercio le otorga licencias para ahondar en ilícitos
La justicia le pone en una situación de indefensión de la que saca reconocimiento
Carga con culpas ajenas a cambio de la empatía del ser humano
Mantiene su condición de inculta para no ser partícipe de mayores esfuerzos

Y como los claveles del aire viven parasitando los árboles, cada uno tiene su parte del pastel. Dice el poeta:

En la noche de San Juan,
cómo comparten su pan,
su mujer y su gabán,
gentes de cien mil raleas.
……
Y hoy el noble y el villano,
el prohombre y el gusano
bailan y se dan la mano
sin importarles la facha.

Juntos los encuentra el sol
a la sombra de un farol
empapados en alcohol
abrazando (magreando) a una muchacha.

Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza,
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.

Se despertó el bien y el mal
la zorra pobre vuelve al portal,
la zorra rica vuelve al rosal,
y el avaro a las divisas.

Nunca mejor pintado el cuadro escandaloso de las miserias humanas sacadas a la luz por un artista.



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