EL MALDITO REDIL

Nacemos en una sociedad hecha
Con normas y leyes que no hemos aprobado, las que no nos consultaron si queríamos obedecer.


Nos educan para ser obedientes y desde el primer minuto de vida nos encasillan en un lugar que no conocemos pero que será hasta el día de nuestra muerte, nuestro sitio en el Redil.
Nos imponen un orden jerárquico familiar, social, mercantil, jurídico, gubernamental, religioso y nos nombran un Pastor que cuidará de nuestro estado de oveja ¡Y guay si nos perdemos! porque saldrá a buscarnos para devolvernos al Redil junto a nuestros hermanos y hermanas donde debemos pastar humildemente y con seguridad.


Nos meten bajo un "paraguas" de protección, según ellos, para que nuestro "estado de bienestar" sea el mejor a conseguir
Y nos ocultan una Tierra de maravillas si desarrollásemos alas y volásemos más allá del mundo que nos pintan, esa realidad que inventaron para someternos y exprimirnos hasta la última gota sin nuestro consentimiento
Y nos creemos que somos libres...¡ja!
Me preguntan a menudo: ¿Cómo se sale? Porque todos reconocemos esto que dices, pero no hay salida del sistema, estás en Él te guste o no.
La fórmula es simple:
  • rebelándome y haciendo crecer las alas
  • reeducándonos buscando todo aquello que no es prohibido saber
  • infectando a todos con el deseo y conocimiento que hay otra realidad y no la que se vive animándose a salir de la zona de confort corriendo riesgos
  • viviendo cada día con asombro en plena alerta para reconocer lo imposible
  • perdiendo el miedo a equivocarse y probando cada día un nuevo camino.



Si no hacemos esto y lo damos a conocer, si solo lo pensamos y no ponemos de por medio la obra, solo será un mero deseo que morirá en lindas palabras que adornarán las redes sociales y nada más.
Y seguiremos pensando que somos libres porque lo hemos dicho….


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